En enero de 2026 Yamaha presentó una reinterpretación de uno de sus modelos más celebrados: la RX 135. Lejos de ser una simple reedición, esta versión pretende equilibrar la nostalgia por las motos de los años noventa con exigencias contemporáneas de emisiones, seguridad y conectividad. A primera vista sorprende cómo se conserva la silueta compacta que tantos recordamos, pero al observar con detenimiento aparecen detalles que la colocan en el siglo XXI.
Diseño clásico con detalles modernos
El concepto estético de la nueva RX 135 apela al recuerdo: tanque cromado en forma de lágrima, guardabarros relativamente cortos y una línea del asiento que sugiere deportividad. Sin embargo, Yamaha ha introducido toques sutiles que actualizan la propuesta sin traicionar la esencia. Los contornos del depósito lucen nervaduras discretas en acero estampado, las aletas laterales presentan un acabado mate y los remates en aluminio pulido en los soportes del escape aportan un contraste intencional entre lo retro y lo contemporáneo.
Proporciones y presencia
Con 1.930 mm de largo, 760 mm de ancho y una distancia entre ejes de 1.290 mm, la RX 135 mantiene una postura compacta pensada para la agilidad urbana. El peso en orden de marcha declarado por Yamaha es de 118 kg, cifra que contribuye a su maniobrabilidad en tráfico denso. El tanque tiene una capacidad de 12 litros: suficiente para recorridos largos sin sacrificar la ligereza.
Detalles que marcan la diferencia
Los elementos que modernizan el diseño no son ostentosos, sino funcionales. El faro delantero adopta tecnología LED de haz asimétrico para mejorar la iluminación en curvas; las intermitencias cuentan con función de cancelación automática; y la instrumentación combina un cuadrante analógico para el cuentavueltas con una pantalla digital TFT de 3.2 pulgadas que muestra velocidad, consumo instantáneo y conectividad Bluetooth para llamadas y navegación básica. Estos puntos reflejan una idea clara: mantener la estética clásica sin renunciar a comodidades actuales.
Ficha técnica y cifras clave
Para entender el carácter de esta RX 135 conviene mirar los números. Yamaha declaró que el propulsor es un monocilíndrico de 135 cc con inyección electrónica (EFI) calibrada para cumplir con la normativa Euro 5/BIS 6 según mercado. La potencia máxima se sitúa en 14,2 CV a 7.750 rpm y el par máximo en 12,8 Nm a 6.000 rpm. La transmisión es manual de cinco velocidades con embrague multidisco en baño de aceite.
Chasis, suspensiones y frenos
El chasis tubular en acero de sección optimizada busca un balance entre rigidez y peso. En la parte frontal monta horquilla telescópica convencional con recorrido de 120 mm y en la parte trasera un par de amortiguadores regulables en precarga con 80 mm de recorrido. En frenos incorpora disco delantero de 260 mm con pinza de dos pistones y tambor trasero de 130 mm; además, de serie incluye ABS monocanal en la rueda delantera para reducir el riesgo de bloqueo en frenadas bruscas.
Neumáticos y ruedas
La RX 135 llega con llantas de aleación de 17 pulgadas calzadas con neumáticos de perfil deportivo: 90/90-17 adelante y 110/80-17 atrás. La opción con llantas de radios y diseño más clásico está prevista como versión especial para mercados donde la estética retro tiene más demanda.
Comportamiento en carretera y ciudad
Probamos la moto en recorridos mixtos: calles congestionadas, avenidas rápidas y carreteras secundarias. La sensación que domina es la de una máquina pensada para el día a día, que además entrega pequeñas dosis de diversión cuando se le pide más. En ciudad, los 118 kg y la caja de cinco marchas permiten cambios ágiles y recuperaciones suficientes para adelantar en tráfico.
Respuesta del motor
El motor tiene una curva de torque orientada a la mitad del tacómetro: entre 4.000 y 6.500 rpm se siente más llena y entregando el empuje deseado para aceleraciones urbanas. En autopista, la velocidad máxima homologada ronda los 125 km/h, aunque la experiencia recomienda mantener cruceros de 90-100 km/h para evitar vibraciones y consumo elevado.
Confort y ergonomía
La posición de conducción es erguida, con manillar ligeramente elevado y estriberas en posición neutra; esto reduce la fatiga en trayectos de una hora o más. El asiento, tapizado en material resistente y con 780 mm de altura al suelo, facilita tanto la subida como las paradas frecuentes. La amortiguación trasera, aunque no es de última generación, cumple al ofrecer progresividad y evitar rebotes secos en baches.
Tecnología y seguridad
La RX 135 integra elementos de seguridad que hace una década eran exclusivos de segmentos superiores. El ABS frontal de un canal, la iluminación totalmente LED y la instrumentación con conectividad son algunos de los avances. Yamaha también ofrece, como extra opcional en ciertos mercados, una app que permite registrar rutas, acceso a diagnósticos básicos del motor y alertas de mantenimiento.
Conectividad práctica
La conexión Bluetooth no pretende transformar la moto en un objeto hiperconectado; se limita a funciones útiles: notificación de llamadas entrantes, indicador de navegación por turnos y registro de consumos. Esta decisión refleja una filosofía: tecnología que suma sin complicar la experiencia de pilotaje.
Seguridad activa
Además del ABS, la geometría del chasis y el reparto de peso (aproximadamente 48% adelante y 52% atrás con depósito lleno) contribuyen a una respuesta precisa en curva. Yamaha ha optado por calibrar la entrega de potencia para evitar reacciones bruscas, lo que beneficia tanto a conductores noveles como a los más experimentados que prefieren una conducción menos agresiva.
